La querida TA

En esta entrada voy a hablar de la traducción automática (TA), también conocida como Machine Translation (MT). Explicaré de qué se trata y el potencial problema que presenta para los traductores.

En resumidas cuentas la TA es la traducción hecha por computadora. Esta, a través de un software de traducción, adapta un texto de una lengua a otra mediante un corpus lingüístico -una base de ejemplos reales de la lengua, también incluye los textos más comunes y muestras orales transcritas- gracias a esto se pueden realizar traducciones más complejas, lo que permite un mejor reconocimiento de frases, traducciones de expresiones idiomáticas y ambigüedades.

Cabe mencionar que el software es una memoria de traducción, donde interviene un traductor profesional, que reutiliza sus opciones de sus trabajos para completar una nueva traducción. Pensemos en los programas de traducción como SDL Trados Studios, en el cual se pueden crear memorias de traducción recopilando opciones de palabras de los trabajos previos. En el caso hipotético de que un porcentaje importante del trabajo sea parte automática, esto no quiere decir que no se necesitará de una corrección humana. El traductor tendrá el arduo trabajo de revisar una y otra vez hasta la saciedad.

trabjando

La traducción no es solo sustituir una palabra por otra, un traductor debe interpretar y analizar todos los elementos del texto y saber cómo influyen unas palabras con otras. Para ello se necesitan amplios conocimientos de gramática, sintaxis, semántica, etc., de los idiomas con los que se trabaja. Además, se debe tener en cuenta los distintos tipos de enfoque: el lingüístico -el cual describe y compara ambas lenguas-; el textual – el cual analiza y compara las estructuras de los textos-; y el enfoque comunicativo y sociocultural -el cual toma en cuenta el contexto y los aspectos culturales-.

Tanto la traducción humana como la automática tienen sus propios desafíos. Por ejemplo, dos traductores individuales no pueden producir traducciones idénticas del mismo texto en el mismo par de idiomas, y es posible que se requiera revisar varias veces para lograr la satisfacción del cliente. Pero el mayor desafío reside en cómo se pueden producir traducciones de calidad aptas para ser publicadas mediante la traducción automática.

Como dice Gereon Frahling -director general de DeepL y exempleado de Google- con respecto a que la traducción automática supere a la calidad de la traducción humana: «Los traductores profesionales traducen según el cliente, el público al que va destinada la traducción, el ámbito de especialidad, el objetivo de la traducción o un producto, el registro deseado, la edad del destinatario, etc. Todos estos son datos que una red neuronal no tiene».

Por todo lo mencionado en esta entrada, por mas que avance el desarrollo de este tipo de software, no debemos olvidar que el objetivo principal de un traductor es expresar lo que dice el texto de origen, sin perder la naturalidad en la lengua de llegada.  De momento, faltan 100 años antes de que nuestro rival nos reemplace.

¡Hasta la próxima!

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s